Un informe del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) reveló que en la últimas cuatro décadas las poblaciones de vertebrados marítimos se redujeron en un 49%. En el mismo lapso, familias de peces como el atún, la caballa y el bonito, desaparecieron en un 74%; poniendo el riesgo la seguridad alimentaria de la población.Además, en la actualidad, el 31% de las poblaciones de peces están sobreexplotadas, las cuales pueden recuperarse con un correcto manejo pesquero, según el Fondo para la Alimentación y la Agricultura de la ONU (FAO). De acuerdo con esta organización, se necesitan políticas que aseguren la sostenibilidad de la pesca, se reduzca la sobrepesca y se creen instrumentos para la evaluación de esta actividad.